Preguntas Frecuentes
El término reuma, médicamente hablando, no existe, en realidad la gente lo utiliza para describir a un grupo amplio de dolencias y molestias relacionadas con las articulaciones, músculos y huesos. Lo correcto es hablar de enfermedades reumáticas, pues existen más de 150 manifestaciones distintas.
La artrosis es una enfermedad reumática degenerativa que es consecuencia del desgaste del cartílago articular.
La artritis es la inflamación de una articulación, se caracteriza por dolor y limitación de movimientos.
Muchas personas afirman sentir más dolor con los cambios climáticos. Sin embargo, el clima en sí no empeora ni desencadena el dolor. Lo que ocurre es que la variación de presión atmosférica puede provocar que el dolor se agrave o disminuya. Esto se debe a que en el interior de las articulaciones hay presión cero (casi vacío), lo que facilita que las articulaciones permanezcan juntas.
El descenso de la presión atmosférica podría causar un efecto de succión que agrave la inflamación que ya existe en las articulaciones.
Existen cuatro síntomas muy comunes que se manifiestan en las articulaciones o en la zona que las rodean, es importante que si aparece alguno de ellos y si persisten durante un periodo prolongado, consultes a tu médico. Los signos son:
Dolor.
Rigidez.
Hinchazón.
Dificultad para mover alguna articulación.
Hay que recordar que los síntomas pueden variar según el tipo de artritis.
Sí, los pacientes con artritis que fuman corren más riesgo de desarrollar una enfermedad de pulmón que las personas que padecen artritis y no fuman. Por eso, es recomendable que si padece artritis y fuma, deje de hacerlo, pues no es una buena combinación.
En algunos tipos de artritis la herencia (factores genéticos que se transmiten de los padres) juega un papel muy importante. No obstante, hay que recordar que no es el único elemento que puede desencadenar esta enfermedad.